martes, 8 de diciembre de 2009
Destino
Destino
“¿Crees en el destino?” Mentí. Dije que no. Más de descontento de usar esa palabra, ese concepto, en una relación pasada y justificar todo por aquello del destino. Destino, si las cosas no resultaban; destino si lo hacían. Poco después recordé que Irina -el día que egresé- me preguntó con su entonación rusa: “Stefan. Le voy a preguntar algo. ¿Usted cree que se divorciaría?” Respondí: “Si lo haría, pero sería porque ya no funciona y no porque hubiese algo entre otra mujer y yo.” Y siguió: “Entonces pensaría, si se divorcia, estar con otra persona después?” Entonces destino puso las palabras en mi boca: “Si estuviese con otra persona sería alguien que yo conozca en mi medio de la arqueología, alguien a quien le apasione esto tanto como a mí, con la que pueda al fin compartir y no discutir sobre lo que me gusta”. Irina por fin calló. Seguro asimiló mis palabras a su reciente conflicto de separación y divorcio. Yo no quise preguntar.
Schicksal
“Werden wir es schaffen?” Ich antwortete: “Ich werde mit alle meine Kräften kämpfen um es zu schaffen!” Ich wusste damals nur nicht dass ich gegen ihre andere Gefühle und mich selbst kämpfen sollte. Kein leichter Kampf, aber voller schöne Gefühle zwischen beide.
Es ist zu leicht denken dass Alles mit dem Schicksal oder mit den Träumen zu tun hat.
“¿Crees en el destino?” Mentí. Dije que no. Más de descontento de usar esa palabra, ese concepto, en una relación pasada y justificar todo por aquello del destino. Destino, si las cosas no resultaban; destino si lo hacían. Poco después recordé que Irina -el día que egresé- me preguntó con su entonación rusa: “Stefan. Le voy a preguntar algo. ¿Usted cree que se divorciaría?” Respondí: “Si lo haría, pero sería porque ya no funciona y no porque hubiese algo entre otra mujer y yo.” Y siguió: “Entonces pensaría, si se divorcia, estar con otra persona después?” Entonces destino puso las palabras en mi boca: “Si estuviese con otra persona sería alguien que yo conozca en mi medio de la arqueología, alguien a quien le apasione esto tanto como a mí, con la que pueda al fin compartir y no discutir sobre lo que me gusta”. Irina por fin calló. Seguro asimiló mis palabras a su reciente conflicto de separación y divorcio. Yo no quise preguntar.
Schicksal
“Werden wir es schaffen?” Ich antwortete: “Ich werde mit alle meine Kräften kämpfen um es zu schaffen!” Ich wusste damals nur nicht dass ich gegen ihre andere Gefühle und mich selbst kämpfen sollte. Kein leichter Kampf, aber voller schöne Gefühle zwischen beide.
Es ist zu leicht denken dass Alles mit dem Schicksal oder mit den Träumen zu tun hat.
miércoles, 18 de noviembre de 2009
balance
Amo a quien me ha hecho sentir deseado,
Deseo a quien cree que nunca me ha amado,
Me ubicas ya ocho veces, quiero seguir a tu lado.
Después de hacer el amor
Oyes mis confidencias de nuestra relación
Y tú también me llevas toda la semana a tu lado.
Empiezo a gustarme de la forma en que te gusto
Y se conjuga conmigo de nuevo ese otro
Que me acerca al balance para estar a tu lado.
Hoy quiero que tengas flores durante el trabajo
Y eso es tan dulce que te acercas al amor
Y tambaleas hacia el balance para estar a mi lado.
Deseo a quien cree que nunca me ha amado,
Me ubicas ya ocho veces, quiero seguir a tu lado.
Después de hacer el amor
Oyes mis confidencias de nuestra relación
Y tú también me llevas toda la semana a tu lado.
Empiezo a gustarme de la forma en que te gusto
Y se conjuga conmigo de nuevo ese otro
Que me acerca al balance para estar a tu lado.
Hoy quiero que tengas flores durante el trabajo
Y eso es tan dulce que te acercas al amor
Y tambaleas hacia el balance para estar a mi lado.
domingo, 8 de noviembre de 2009
Te pienso

No sabes todo lo que pienso en ti. Despertar es empezar a pensar en ti. Pienso en lo alejado o cercano que están de mi tus sentimientos; si tu mirada al vacío es por mi, o no. Trato de retrasar mi llegada del trabajo, porque en casa, solo, pienso mucho más en ti. Te imagino sonriendo, incluso a veces llamas y me cuentas tu día y yo el mío, y reímos de manera que nuestras risas juntas encuentran el ritmo que aprendieron para ser armónicas, para demostrarnos que ellas sí están la una en la otra. Pienso en ti cuando veo una película que sospecho también te gustaría ver junto a mi y en sus partes más intensas apretarías mi mano con la tuya para indicarme tus miedos, impresiones o lo conmovedor que te pareció, e imaginariamente te abrazo un segundo vacío de corporalidad. Te puedes ahora imaginar todo lo que te pienso, estés cerca o inalcanzable. Y por suerte muchas veces tan inalcanzable que ni yo puedo dejarte salir, para ya no pensar en ti.
jueves, 15 de octubre de 2009
La vida al revés
Miré al celular y deseé que sonara, que alguien me llamara, quien sea, solo que timbrara para llenar esa angustia que se siente cuando algo falta. El vacío de cada noche en este departamento lleno de cosas, paisajes, música, pero hueco de afectos. Llamo a alguien en el exterior para llenar mi interior y que sepan que aún estoy aquí, lleno de algo que ellos dejan dentro de mi. Hoy lo reconocí: soy invisible en mi propia historia.
Me han dicho: eres bueno. Para nada? Tal vez esa es la respuesta. Debo ser bueno para algo, para alguien. Extraño a Vanessa, la hija de Pepita, la viuda de Santay que quedó con diez hijos y pudimos algunos procurarle una máquina de coser a pedal. También echo de menos a mis Huaorani de Tarangaro; espero que ellos se acuerden bien de mi todavía. Debo ir a Santay y Tarangaro. Y a Río Verde, Manantial, Salango, Bajo Alto y Vernaza. Si, a Vernaza, donde están dos ahijados que nunca veo. Y a Yasuní, a Cuyabeno, Limoncocha, Ozogoche, Cube, Ñucanchi Turupamba, Cayapas-Mataje, Galeras, Estero de Plátano, Lagarto, Borbón (en Navidad), Cabo de San Francisco, Japotó, San Clemente, Echeandía, Zaruma, Abraspungo, y tantos otros lugares que siempre me quise proponer y no he llegado.
Camino. Camino más de dos horas cada vez. De nuevo hay perros que me reconocen. A Oso le di pan hoy. Dudó hasta saber que era el mismo, ¿o ya no lo soy? Por supuesto que no. Soy el mismo y otro que se conjugó conmigo y lo alteró, mientras permanecía siempre solo, sin saberlo. Pero lo que no te mata, te hace más fuerte. Tremenda verdad. ¿Pero es uno más fuerte cuando más desconfiado? ¿Lo es cuando más se aísla? No lo creo. Que se madura a golpes. También es verdad. ¿Pero es madurar tener que hablarse a sí mismo las cosas que desbordaría a mi lengua si tuviera a quién decírselas?
Lindo y solitario puto Quito de mi vida. De adolescente supe que me habría formado mejor acá; que mi carácter nunca fue para Guayaquil. Que debí estudiar en el extranjero y volver, siempre volver. Que debí elegir a una pareja que se complemente conmigo y con aquel que se conjuga continuamente. Que hace ratos que debí sacar todo lo que soy, todo lo que aprendí y todo lo que enseñé y no me propuse aplicar.
La vida al revés también es posible. Tener hijos primero, después viajar. Trabajar, luego estudiar. Amarte antes, para ahora, mi amor, tener tu amistad y no olvidar, que soy yo quien siempre te amará.
Me han dicho: eres bueno. Para nada? Tal vez esa es la respuesta. Debo ser bueno para algo, para alguien. Extraño a Vanessa, la hija de Pepita, la viuda de Santay que quedó con diez hijos y pudimos algunos procurarle una máquina de coser a pedal. También echo de menos a mis Huaorani de Tarangaro; espero que ellos se acuerden bien de mi todavía. Debo ir a Santay y Tarangaro. Y a Río Verde, Manantial, Salango, Bajo Alto y Vernaza. Si, a Vernaza, donde están dos ahijados que nunca veo. Y a Yasuní, a Cuyabeno, Limoncocha, Ozogoche, Cube, Ñucanchi Turupamba, Cayapas-Mataje, Galeras, Estero de Plátano, Lagarto, Borbón (en Navidad), Cabo de San Francisco, Japotó, San Clemente, Echeandía, Zaruma, Abraspungo, y tantos otros lugares que siempre me quise proponer y no he llegado.
Camino. Camino más de dos horas cada vez. De nuevo hay perros que me reconocen. A Oso le di pan hoy. Dudó hasta saber que era el mismo, ¿o ya no lo soy? Por supuesto que no. Soy el mismo y otro que se conjugó conmigo y lo alteró, mientras permanecía siempre solo, sin saberlo. Pero lo que no te mata, te hace más fuerte. Tremenda verdad. ¿Pero es uno más fuerte cuando más desconfiado? ¿Lo es cuando más se aísla? No lo creo. Que se madura a golpes. También es verdad. ¿Pero es madurar tener que hablarse a sí mismo las cosas que desbordaría a mi lengua si tuviera a quién decírselas?
Lindo y solitario puto Quito de mi vida. De adolescente supe que me habría formado mejor acá; que mi carácter nunca fue para Guayaquil. Que debí estudiar en el extranjero y volver, siempre volver. Que debí elegir a una pareja que se complemente conmigo y con aquel que se conjuga continuamente. Que hace ratos que debí sacar todo lo que soy, todo lo que aprendí y todo lo que enseñé y no me propuse aplicar.
La vida al revés también es posible. Tener hijos primero, después viajar. Trabajar, luego estudiar. Amarte antes, para ahora, mi amor, tener tu amistad y no olvidar, que soy yo quien siempre te amará.
domingo, 11 de octubre de 2009
Abschiedsliebesbrief für MFU
Zusammen haben wir so schöne Zeiten verbracht. Ich werde nie vergessen wie zärtlich du mir meine Hände streicheltest. Und deine ehrliche Lache auch nie.
Ich liebe dich noch und weiss auch dass ich dich noch sehr lange lieben werde.
Ich werde immer für dich da sein! Wenn du mir etwas lustiges erzählen möchtest und auch wenn du Trost von mir brauchst. Ich möchte dich immer "Corazón" nennen und einer deiner besten Freunde bleiben. Du bedeutest auch so viel für mich.
Mit grosser Liebe
Stefan
Ich liebe dich noch und weiss auch dass ich dich noch sehr lange lieben werde.
Ich werde immer für dich da sein! Wenn du mir etwas lustiges erzählen möchtest und auch wenn du Trost von mir brauchst. Ich möchte dich immer "Corazón" nennen und einer deiner besten Freunde bleiben. Du bedeutest auch so viel für mich.
Mit grosser Liebe
Stefan
sábado, 10 de octubre de 2009
Hoy me dio fuerte
Hoy me dio fuerte. Hoy te he extrañado tanto!!! Te quiero gritar suavemente que te amo… que estés conmigo, que me entregues cada día tus brazos y tus labios. Pero más extraño que me quieras; no!, que sueltes esas ganas locas de amarnos, que las siento en ti detrás de tus miedos, por no verme verte amando, por no sufrir un poco por esa felicidad a ratos. Hoy te dije que te extraño mucho, y sé que tú quieres sentir tu cuerpo en mis brazos. Como yo, te levantas pensando en los dos juntos, pero al poner en orden tu día, me colocas a un lado. Mientras, estoy pasando datos, pensando en tanto, te dejo en cada minuto un espacio, para jugar con mi mente, imaginándome que me imaginas a tu lado. Y sé que a ratos pasan mis pensamientos por tu piel, que los percibe, que se estremece, y vuelvo a estar en tus ganas de amarme, de amarnos. Sucumbir en uno de esos abrazos profundos, largos, penetrantes, con los cuales se entrega todo y se recibe tanto, y por un momento nada interesa, nada se mete entre nuestros cuerpos trenzados. Que no te suelte, que no te suelto, que me envuelva en ti en los momentos más sagrados, cuando tú y yo queremos gritarnos: “Porque mi amor, te amo…”. Y de nuevo sé que a ratos mis pensamientos pasan por tu piel, y los percibe, y se estremece, y que vuelvo a estar en tus ganas de querer estar juntos siempre, de esperarnos para alargar el día y hacerlo distinto, para compartirlo todo: casa, cama, pasiones, sueños, Salango, trabajo…
miércoles, 16 de septiembre de 2009
Tus Ojos
Cómo extraño la intensidad de la mirada de amor,
que olvida que amarme es más de lo que merezco,
que recuerda que tenernos es tan, pero tan hermoso,
que me admira más de lo que quiero,
porque esa mirada ama y quiere que la amen.
Los ojos nos entregan y también nos delatan.
Cuando esquivos, sentimos que ya no nos piensan,
Cuando fijos, porque algo tierno nos quieren decir
sin que se muevan los labios, más terrenales, menos espirituales,
que saben mentir lo que los ojos no pueden callar.
Tus ojos, vida mía, tus ojos
me guiaron a tu cuerpo, a tus labios,
me enseñaron cuándo callar, cuándo ya no insistir
y cuándo debían llorar los míos hacia mis adentros.
Tus ojos, corazón, son los más duros y tiernos que nunca amé.
que olvida que amarme es más de lo que merezco,
que recuerda que tenernos es tan, pero tan hermoso,
que me admira más de lo que quiero,
porque esa mirada ama y quiere que la amen.
Los ojos nos entregan y también nos delatan.
Cuando esquivos, sentimos que ya no nos piensan,
Cuando fijos, porque algo tierno nos quieren decir
sin que se muevan los labios, más terrenales, menos espirituales,
que saben mentir lo que los ojos no pueden callar.
Tus ojos, vida mía, tus ojos
me guiaron a tu cuerpo, a tus labios,
me enseñaron cuándo callar, cuándo ya no insistir
y cuándo debían llorar los míos hacia mis adentros.
Tus ojos, corazón, son los más duros y tiernos que nunca amé.
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